27 de julio de 1920


27 DE JULIO DE 1920


Durante desordenes en Punta Arenas, carabineros y militares toman por la fuerza la sede de la Federacion Obrera de Magallanes, quedando 30 MUERTOS y varios heridos.

EL ASALTO E INCENDIO DE LA FEDERACION OBRERA DE MAGALLANES EL 27 DE JULIO DE 1920

(www.surhistoria.wordpress.com, de Manuel Luis Rodríguez U.)

El viernes 23 de julio en una reunión efectuada en el elegante Club “Magallanes”, y respondiendo a numerosas insinuaciones propuestas en el periódico “El Comercio”, la Liga Patriótica de Magallanes acordó nombrar su nueva directiva,.. La directiva convocó para el domingo 25 a un comicio “patriótico”.
El sábado 24 de julio, la Liga Patriótica de Magallanes hizo circular una convocatoria para el domingo 25 de julio, a un “mitin patriótico” a fin de expresar el respaldo de la ciudadanía a las medidas adoptadas por el gobierno del Presidente Juan Luis Sanfuentes, ante un supuesto riesgo de conflicto con el Perú.
La invitación al “mitin patriótico” llegó a la Federación Obrera en las últimas horas de la tarde del sábado 24, cuando ya están programados el mitin de la Liga y la reunión semanal de los domingos en la sede obrera, a una hora coincidente.
Esa misma tarde circuló por la ciudad, un panfleto anónimo dirigido “Al hermano soldado” y firmado por un desconocido “Comité Revolucionario”, dirigido a llamar la conciencia de los soldados, en cuanto a que ellos son hijos del pueblo. ¿Era este volante auténtico, o se trataba de una provocación para deslegitimar a la Federación Obrera?

El domingo 25 de julio... se efectuaban en el Territorio de Magallanes las elecciones presidenciales... a las 14.30 horas de la tarde del domingo 25, como estaba programado, se efectuó en la Plaza de Armas de la ciudad el mitin convocado por la Liga Patriótica, al cual asistieron aproximadamente unas 600 a 700 personas. Concurrieron las autoridades civiles, militares y navales del Territorio, las bandas del Batallón Magallanes y del Colegio Salesiano San José, alumnos y profesores de los establecimientos fiscales y municipales, empleados públicos, particulares y municipales, e integrantes de la Sociedad de Veteranos del 79...
Mientras esto sucedía en la Plaza Muñoz Gamero, a partir de las 14.00 horas se efectuaba la tradicional reunión dominical en la Federación Obrera en su sede de calle Errázuriz, con números artísticos y con una amplia presencia de obreros con sus esposas e hijos. La sala de la Federación estaba repleta de público.
Al término del mitin de la Liga Patriótica, un grupo de aproximadamente unos 400 a 500 manifestantes, entre los cuales se distinguía a varios militares vestidos de civil muy exaltados y profiriendo gritos e insultos, subieron por calle Errázuriz para manifestarse frente a la sede obrera, en un claro acto de provocación. Después, el grupo de manifestantes siguió hacia calle Waldo Seguel, pasando frente al local de “El Magallanes”. Allí, en un gesto agresivo y de provocación, el teniente Cristi, que formaba parte de la manifestación, golpeó con la empuñadura de su revólver la placa metálica del diario en la fachada.
Cuando éstos pasaron frente a la Federación, Jorge Olea y los dirigentes que lo acompañaban, se limitaron a cerrar las puertas para evitar incidentes, mientras afuera se situaban dos policías (uno a caballo y otro a pie) en condición de guardia para proteger la casa.
Como un hecho premonitorio, esa noche del 25 de julio fue asaltada por desconocidos la imprenta de “El Magallanes” a cargo de Gregorio Iriarte (directivo de la Federación Obrera y a quién también golpearon), para intentar destruirla.

El lunes 26 de julio amaneció tranquilo y fue una jornada fría y nublada.

Hacia las 2 de la madrugada del día 27 de julio, los federados que montaban guardia dentro de la casona escucharon ruidos y rápidos desplazamientos de individuos en el pasillo lateral y en la vereda de calle Errázuriz.... Los efectivos militares y policiales se fueron apostando hasta rodear la fachada y los accesos a la calle Errázuriz entre Armando Sanhueza y Av. España.
En el asalto a la sede de la Federación Obrera, actuaron combinadamente efectivos militares del Batallón “Magallanes”, de Carabineros, de Investigaciones e individuos de civil de las llamadas “Guardias Blancas”, pertenecientes a la Liga Patriótica.
... hacia las 3 de la madrugada, los asaltantes abrieron fuego con fusiles (durante una hora aprox.) y posteriormente, procedieron a romper la puerta de entrada..., asaltaron la casona y le prendieron fuego, lanzando bencina desde el exterior del edificio de madera y volcando el calentador del salón interior.
Algunos de los federados respondieron a los disparos desde el interior, de lo que resultó la muerte del GUARDIÁN 3° OCTAVIO MARDONES DE LA POLICÍA FISCAL, según el relato en carta de Gregorio Iriarte y de acuerdo a la propia Hoja de “Resúmen Jeneral de Fuerza” de la Policía, de agosto de 1920. Una parte de los federados murieron en la acción, por efecto de los balazos y los sablazos que recibieron, otros tres murieron quemados, quedando sus cadáveres irreconocibles y otros finalmente, alcanzaron a huir heridos a través de los patios de las casas vecinas...
Los asaltantes rompieron a combos la imprenta del diario “El Trabajo”, que se encontraba al interior del recinto...
Simultáneo al asalto e incendio de la Federación, hacia las 02.30 hs. de la madrugada se produjo el asalto del diario “El Socialista”, cuyo administrador fue sacado de su hogar y conducido por desconocidos embozados hacia los talleres de la imprenta, la que también fue destruída e incendiada.
El ataque incendiario y a tiros debió durar a lo menos 2 o 3 horas, y los asaltantes dispusieron de plena libertad de acción, hasta la llegada de los bomberos. Algunos de los federados que se encontraban en el interior de la casa lograron huir por los cercos y patios de las viviendas vecinas... En medio del fuego, explotó el estanque de combustible del motor de la imprenta. La versión de los federados sobrevivientes indicaba que esa explosión se originó en el motor de la imprenta, mientras que en la versión oficial habrían sido sustancias explosivas guardadas en el entretecho de la casona.
En toda la ciudad se escuchaban los nutridos disparos de fusil que se hicieron contra la casa, lo que ocasionó el natural temor del vecindario.
Un grupo de efectivos armados -ubicados en las calles Errázuriz y Talca (hoy Armando Sanhueza)- impidieron la labor de los bomberos, a fin de asegurarse la destrucción de la sede. Ante la firme actitud de... uno de cuyos comandantes que llegó a amenazar con dispararse un tiro de revólver en el acto, los asaltantes y quienes los protegían, permitieron la instalación de las mangueras, pero se encontraron con una casona completamente en llamas y destruida.
En la mañana, la ciudad de Punta Arenas amaneció sobrecogida por el impacto de los hechos y bajo el estado de sitio y censura de prensa, decretado por el Gobernador Alfonso Bulnes Calvo. Los restos humeantes de la casona incendiada en calle Errázuriz, eran observados desde lejos por los atemorizados transeúntes. Las patrullas policiales montadas y a pie, recorrían las calles evitando toda reunión de dos o más personas, mientras otras unidades uniformadas y de la Sección de Seguridad allanaban casas buscando a otros dirigentes u obreros ligados a la dirigencia de la Federación Obrera.
La noche del 27, los obreros del Gremio de Mineros se reunieron en forma secreta... y acordaron efectuar un paro en protesta por los sucesos de la madrugada en la Federación Obrera.

En la mañana del miércoles 28 de julio, los dirigentes del Gremio de Mineros comunicaron a los patrones de las empresas mineras su decisión de paralización en solidaridad y protesta por los hechos del 27, y los obreros regresaron de inmediato desde las minas a la ciudad.
El 28 de julio el único periódico que publicó una versión de estos hechos fue “The Magellan Times”,... : “El martes en la mañana un poco antes de las tres, toda la ciudad fue alarmada por disparos de rifles en la calle Errázuriz. Esto continuó en diversos tiroteos por una hora y media, cuando el edificio de la Federación Obrera fue visto en llamas. El fuego rápidamente se expandió y al momento que la alarma de incendio fue dada, una media hora más tarde, el vecindario completo aparecía iluminado como si fuera un día asoleado. Los daños dieron fueron cuantiosos y resultaron en la completa destrucción de las salas de la Federación, el cinematógrafo, la sala de imprenta y otras tres casas contiguas. De las explosiones escuchadas hacia el fin del incendio, resulta que un gran número de bombas estaban almacenadas en las instalaciones, para un propósito que los líderes de los trabajadores conocen mejor, y también se ha establecido que una gran cantidad de armas de fuego y municiones fueron encontradas, lo que daba a ese lugar más el aspecto de un club revolucionario que de una federación de obreros. Resulta que un gran número de individuos enmascarados atacaron las instalaciones de la Federación Obrera con la idea de destruir la imprenta de dicho establecimiento en respuesta a sus artículos anti-patrióticos y anarquistas recientemente publicados en su periódico bi-semanal ‘El Trabajo’. Los trabajadores que estaban probablemente esperando el ataque, tenían una bien armada guardia de unos veinte hombres preparados para repeler el ataque, y la resistencia fue tan desesperada que solo fue reducida cuando el edificio se desplomó en llamas. Durante el tiroteo se piensa que varias vidas se han perdido y un gran número de personas resultaron heridas. Como el incendio ocurrió a una hora inusual, es probable que la alarma haya sido dada tardíamente, por la llegada tardía de las brigadas de bomberos a la escena y porque cuando intentaron apagarlo, encontraron el agua cortada, como ha sido costumbre desde algunas noches anteriores. Tres cuerpos carbonizados fueron recuperados desde las ruinas, uno de los cuales fue identificado como Juan Henríquez de nacionalidad española, los otros dos así como el cuerpo de otro hombre que había sido baleado, no han podido ser identificados. No se ha descubierto quiénes o cuántos fueron heridos, pero la siguiente es una lista de aquellos atendidos en la Cruz Roja: José Sabral, Francisco López Hernandez, Francisco Triviño, Aurelio Mirelli, Armando Uveda, Abraham Bustamante, Fortunato Guirú, José Latorre, Julio Concha, Pedro Pacheco, Emilio Limacher (bombero), Rosindo Alvarez y dos más cuyos nombres no se conocen. Temprano en la madrugada un ataque fue realizado en la imprenta de ‘El Socialista’, que es también publicado bisemanalmente, y las maquinarias e instalaciones fueron destruidas. La mañana siguiente fue declarada una huelga general, pero una tentativa de mitin público de la parte de los huelguistas fue prevenida por la policía y patrullas de policía montada y carabineros, que actúan para evitar que cualquier manifestación pueda realizarse. Durante la última noche fuertes patrullas armadas hasta los dientes, resguardan la ciudad de cualquier ataque que podría ser organizado por los trabajadores en represalia, aunque la mayoría de los líderes van a ser arrestados. Todos los establecimientos industriales incluyendo las imprentas de periódicos fueron cerrados y lo mismo ha ocurrido hoy día con la excepción de nuestro propio establecimiento que parece haber sido pasado por alto. Estamos bajo la impresión que las cosas se irán calmando de aquí a mañana o en dos días y que los trabajadores volverán a sus deberes.”

...En los siguientes días, la policía efectuó allanamientos de domicilios de Federados deteniendo a varios obreros... También se practicó un allanamiento en el Hotel “Toscano”...

El Gobernador del Territorio estableció el estado de sitio en la ciudad (incluyendo la prohibición de reunirse más de dos personas en las calles), y ejerció presiones diversas sobre los medios de prensa para silenciar o presentar versiones de los hechos que no resultaran contrarias a su delicada posición. De hecho, se estableció una casi completa censura de prensa y se suspendieron las sesiones de la Junta de Alcaldes...

De resultas de estos hechos, los obreros fallecidos y que figuran en el Registro respectivo del Cementerio de Punta Arenas, fueron: JUAN ENRÍQUEZ (español), ANTONIO RODRÍGUEZ, MAURILIO MORENO, SABINO VILLEGAS, VICENTE PEÑA, FORTUNATO GUIRÚ e ISMAEL ALONSO. El carrocero funerario Olegario Agüero Vera, relató en 1946 que “para el incendio de la Federación en Magallanes en 1920, en un solo día, llevó diez muertos al cementerio…“, lo que no se correspondería con el número de muertos señalados en el Registro antes mencionado.

A su vez, el Libro de Atenciones de la Cruz Roja de Punta Arenas de 1920, expresa que entre los federados heridos de distinta gravedad figuraban: José Sobral, Armando Ubeda, Francisco Triviño, Aurelio Mirelle, Francisco Lopez, Abraham Bahamondez, Pedro Pacheco, Pedro J. Latorre, Rosendo Alvarez, Melitón Ojeda, Emilio Limacher y otros seis obreros, todos ellos con heridas de sablazos, quemaduras o e incluso golpes con hachas.